La crisis económica que afectó la estabilidad financiera de Estados Unidos y a las del resto del mundo, dejó en claro que ese país es la gran potencia del mundo que, evidentemente, causó estragos muy nocivos en las demás economías. Sin embargo, y después de una recuperación, nos enfrentamos a un mercado cambiario en el que la revaluación del peso está en auge y la devaluación de dólares va para arriba.
Según informó el Banco de la República hace unas semanas, esta entidad comprará cerca de 20 millones de dólares diarios durante cuatro meses con el fin de parar la creciente del peso.
Esta petición fue realizada sobre todo, por agricultores, empresarios e industriales del país, debido a que estos se ven afectados a la hora de exportar y recibir el pago.
Sin embargo, los medios de comunicación y las políticas de estado dan el manejo del término ‘devaluación de dólar’, y se tiene menos en cuenta la otra cara de la moneda: ‘La revaluación del peso”. Eso significa que tenemos más pesos en nuestros bolsillos y que podemos comprar más cosas importadas, más dólares. Se sabe que las exportaciones se deben mantener mayores con el fin de proteger la llamada ‘balanza comercial’, pero no debe determinar todo lo que queda de la economía de este y de ningún país.
Es necesario tener en cuenta a los que se ven beneficiados con este fenómeno. Por ejemplo, los importadores de materias primas y de productos terminados, los que tienen créditos en dólares, entre otros, porque pagan en todos los casos menos pesos por los dólares que les cuesta el producto o servicio.


No hay comentarios:
Publicar un comentario